Minimo vital de agua en Bogotá
El agua de Bogotá es potable y deliciosa, algo excepcional en las grandes ciudades de América latina. Esto se debe a su proximidad a abundantes fuentes de agua, especialmente los páramos de Chingaza y Sumapaz, y a una buena gestión del recurso. La mayor parte del agua consumida actualmente proviene de la represa de Chingaza, ubicada a unos 50 kilómetros de Bogotá. Sin embargo, la misma proximidad de la mega urbe supone un riesgo para los frágiles ecosistemas de los páramos: Sumapaz comienza en el mismo término municipal de la capital. Aunque la capacidad de suministro actual se estima suficiente a medio plazo, a largo plazo será necesario construir nuevas represas y canalizaciones, proyectos técnicamente complejos y que probablemente generarán fuertes controversias por su impacto ambiental. Leer más o discutir.







