Los Objetivos de Desarrollo del Milenio como fuente de legitimidad política
Jorge Bela, Gestor Comunitario de Bogotá
Bogotá, 1 septiembre 2015
El cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio ha sido muy irregular en distintas regiones del mundo. Uno de los factores que pudiera tener un mayor impacto en este sentido es el carácter particular de cada sistema político. En Colombia, el sistema electoral implica que en las elecciones municipales el candidato más votado obtiene automáticamente la alcaldía de cada localidad. A diferencia de lo que sucede en las elecciones presidenciales, no hay una segunda vuelta. La elevada fragmentación de los partidos supone que en muchas ocasiones los alcaldes obtienen un porcentaje relativamente bajo de los votos. Esto es lo que sucedió en las elecciones municipales de 2011, en las que el izquierdista Gustavo Petro obtuvo la alcaldía con a penas el 32,1 por ciento de los votos. Este relativamente bajo porcentaje de votos supone una necesidad de búsqueda constante de legitimidad y de apoyos puntuales para poder sacar adelante las reformas de mayor calado.
En este proceso, la búsqueda de legitimidad internacional juega un papel muy importante. Es en este contexto en el que se enmarca la importancia que los Objetivos de Desarrollo del Milenio han jugado en la formulación de las políticas públicas durante el mandato de Gustavo Petro, que concluye con las elecciones que se celebrarán a finales de este año. El plan de gobierno de Petro se plasmó en un plan de desarrollo que recibió el nombre de Bogotá Humana. Aunque en este documento la se mencionan en alguna ocasión los Objetivos del Milenio, ha sido en documentos posteriores donde se ha puesto de manifiesto con mayor claridad el interés de la Alcaldía en enfatizar como el programa de la Bogotá Humana ha contribuido a mejorar dichos objetivos.
En Colombia existe una red de la sociedad civil que elabora de forma periódica informes sobre el grado de cumplimiento de los planes de desarrollo, que gozan de un elevado prestigio e incluso se han considerado como ejemplo en la región. En Bogotá se elabora, desde hace 17 años, el Informe de Calidad de Vida, que recoge, de forma muy gráfica, la evolución de aspectos críticos. El informe relativo a 2014, que acaba de ser publicado, ofrece datos positivos en alguno de los objetivos ms importantes, como es la reducción de la pobreza y la desigualdad, mejoras en la educación y en la salud públicas. Los datos resultantes de este informe han sido utilizados de forma inmediata por la alcaldía como herramienta política, pese a que en un grado que resulta difícil de determinar, las mejorías observadas obedecen a patrones que escapan el ámbito de acción municipal.
El cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo del Milenio no ha sido un objetivo exclusivo de Bogotá. Responde a un interés generalizado en el país, así como a iniciativas lanzadas desde el gobierno nacional desde mucho antes de la llegada al poder del actual alcalde, Gustavo Petro. Sin embargo, debido a la situación política particular de la capital de Colombia, los Objetivos de Desarrollo del Milenio han sido utilizados con un mayor vigor tanto como mecanismo de formulación de políticas públicas como de mecanismo de validación política de las mismas, en un entorno político hostil.
Fotos: Alacaldía de Bogotá.
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The Millennium Development Goals as a source of political legitimacy
Jorge Bela, Bogotá Community Manager
Bogotá, 1 September 2015
Advances towards the fulfillment of the Millennium Development Goals (MDGs) has been highly uneven worldwide. Some regions and countries have made significant advances, while others have made little progress. One of the factors that may have played a significant role in this variation is the particularities of each country's political system. In Colombia, the system that regulates the election of local officers, including mayors and city council members, has played a significant role in advancing the MDGs. The Colombian local electoral system determines that the candidate who obtains the most votes in the election automatically becomes mayor for the next four years, with strict one term limits. While in the general election a second round of voting is required if no candidate obtains 50 percent of the vote, no such provision exists at the local level. As a result, newly-elected majors often have a relatively low percentage of the vote, and feel little incentive to create ample electoral coalition. This was the case in the 2011 local election in Bogotá, when the leftist Gustavo Petro became mayor with only 32 percent of the vote. These results make governing the city and approving major reforms considerably difficult, and requires a constant need to seek legitimacy and the ad hoc support of different groups at different times in the policy formulation and implementation process.
This constant need for legitimacy has had a major impact in the weight that the fulfillment of the MDGs has held in the Petro administration. International support and validation is a very important source of legitimacy in Colombia, as it is in most of Latin America: political leaders often cite international sources in support or to attack certain policies. Petro's government plan is described in a legally-mandated document known in Colombia as the Plan de Desarrollo (Development Plan), which became known as Bogotá Humana (Humane Bogotá). There are some references to the MDGs on this document, but it is in follow-up official reports where the connection between Bogotá Humana and the MDGs was made more explicit.
In Colombia there is a network of civil society organizations that creates annual reports of the degree of fulfillment of the development plans in the largest cities. This network is known as Colombia Como Vamos ("Colombia, How are We Doing?"). Their exhaustive reports include traffic-light style tables indicating the degree of fulfillment; the reports are highly prestigious, considered a model in the region. In their 2014 report "Bogotá Cómo Vamos" (Bogotá, How Are we Doing), they show how key MDG indicators for Bogotá have improved significantly in the past few years. Areas like poverty reduction, inequality, education and public health all show positive results. The Petro administration immediately seized these independent reports to validate its often-controversial policies. This is done despite the fact that it is difficult to determine the degree to which the improvements are the result of local policies or of nationwide policies or dynamics. A UNDP report suggest that the improvements have had a nationwide, although irregular, scope.
The fulfillment of the MDGs have been a priority for Colombia long before Petro became mayor in 2011. Major national policies were put in place as early as 2005. Still, due to the particularities of the electoral system, mayors such a Gustavo Petro of Bogotá often seek international validation as a way to obtain local political legitimacy. The MDGs have been one of these sources of legitimacy. This may explain why they have played a significant role in local policy formulation, and why they have ultimately reached relatively higher success.
Photos: Alacaldía de Bogotá.
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