Jorge Bela, Gestor Comunitario de BogotáCooperación andina en la recuperación de centros históricos

Jorge Bela, Gestor Comunitario de Bogotá

Bogotá tiene un centro histórico espectacular. Las estrechas callejuelas de la época colonial están jalonadas de edificios de gran belleza y en muchos casos sorprendentemente bien conservados, al menos estructuralmente. El ascenso empinado de las vías hacia los Cerros Orientales, que se elevan abruptamente 600 metros sobre el nivel del centro de la ciudad, crean una perspectiva única en una ciudad que a veces se olvida de su ubicación geográfica en plena cordillera andina. Sin embargo, a lo largo de las últimas décadas se ha producido un deterioro progresivo de la zona. Los principales edificios considerados como bienes de interés cultural, tanto de la época colonial como republicana, están generalmente en muy buen estado de conservación, pero el centro histórico sufre de problemas como la inseguridad, falta de desarrollo económico, una fuerte desigualdad social, falta de espacios verdes, o el deterioro de las vivienda de personas con bajos ingresos.

Para buscar soluciones a estos problemas, el Instituto Distrital de Patrimonio Cultural (IDPC), perteneciente a la Alcaldía Mayor de Bogotá, está en la fase final de la elaboración de un documento que han denominado Plan de Revitalización del Centro Tradicional (PRVCT), que incluye todo el ámbito territorial de la ciudad consolidada en 1920, un total de 471 hectáreas. A lo largo de un año, han estado recabando la opinión de expertos y de miembros de la comunidad. Bogotá no está sola en este proceso. Muchas otras ciudades latinoamericanas se han enfrentado a problemas similares respecto a sus centros históricos, y esto ha permitido al IDPC buscar modelos exitosos en países cercanos. Para ello se involucró a expertos de Lima, Guatemala, y Bahía de los Santos (Brasil). Y este no es un camino de una sola dirección: el IDPC participará en diciembre en las 4ª Jornada de Paisaje Cultural en Lima por el Ministerio de Cultura peruano. El IDPC está, además, buscando el apoyo del Banco Interamericano de Desarrollo, que ha apoyado iniciativas similares en Quito y Perú.

Para Miguel Hincapié, subdirector general del IPDC, son muchas las razones que explican la colaboración entre ciudades de la región. Por ejemplo, en Quito, cuyo proyecto de revitalización del centro se considera altamente exitoso, se consiguieron obtener excelentes resultados sin desplazar a una parte mayoritaria de su población. En efecto, cuando se empiezan a captar recursos para mejora del centro, se produce una inevitable gentrificación. Sin embargo, en Quito se ha mantenido el 70 por ciento de los habitantes del centro. "Residentes tradicionales son la vida del barrio," añadió Miguel Hincapié.

También es importante la búsqueda de modelos que den continuidad al proyecto. Los mandatos municipales en Colombia están restringidos a cuatro años, sin posibilidad de reelección, a diferencia de lo que sucede en Europa o en EEUU donde las administraciones municipales puede tener una duración mucho mayor. Es obvio que en cuatro años no es posible llevar a cabo una transformación de este tipo, por lo que es necesario buscar modelos que sí permitan dar continuidad al proyecto, y estos modelos se pueden encontrar en otras ciudades de América Latina con sistemas políticos comparables. En el PRVCT se ha buscado un modelo de colaboración de financiación pública y privada, en una estructura de programas, cada uno con su gestor, que se encarguen de canalizar los recursos. Entre las acciones específicas se han identificado como acciones tempranas un plan habitacional, la asignación de subsidios y acuerdos para la recuperación de bienes de interés cultural.

Foto: Pedro Szekely